martes, 14 de mayo de 2013

Capítulo 1.

Hola, me llamo Jade, y vengo a contar mi historia; he comprado este Diario, para tenerla guardada toda la vida, y que pese a todo, no la olvide, aunque creo que va ser muy imposible olvidarla. ¿Me presento? Aquí vamos.
Como ya he dicho, me llamo Jade, tengo 17 años, y estoy enamorada, si, si enamorada, y en este Diario voy a contar mi historia, la historia, de el por qué. Espero que este Diario, no lo lea nadie, porque como lo lean, se reirán de mi para los restos de la vida.
Tenía una familia, normal como otra cualquiera, con sus cosas, pero éramos normales. Hasta un día, el día en el que hasta entonces habían sido mis padres, nos sentaron a mi hermano y a mí, los únicos ''hijos'' que tenían. Mi hermano, Lucas y yo estábamos muy unidos, mucho, eramos inseparables, nos lo contábamos todo, tan solo me llevaba 1 año de edad con él, es decir, tenía 18 años. Nos sentaron, y nos dijeron la noticia que menos habíamos esperado, eramos adoptados, nosotros solo nos limitamos a mirarnos y a preguntar si verdaderamente, nosotros si éramos hermanos, y sí, nos adoptaron a los dos, a la vez, cuando yo era una pequeñaja, y mi hermano tenía apenas 1 año. Nuestros padres biológicos nos habían dejado en aquel centro, a mecer de cualquiera, pero era lo que tocaba, desde ese día, todo cambió, a las semanas, mi hermano y yo nos independizamos, nunca dejamos de hablar con nuestros padres adoptivos, a los que a pesar de todo, queríamos, porque, al fin y al cabo, ellos nos habían educado, y nos habían dado un lugar para donde vivir, preferible, a un centro de menores. Mi hermano y yo, nos buscamos algo, donde poder vivir, y encontramos algo, no muy alejado de donde había sido nuestro hogar.
Aquí comienza oficialmente mi historia.
Todo empezó un día normal, de septiembre, había sido un día corriente hasta ahora, quien me iba a decir que todo iba a cambiar... Ni imaginarlo, ese día, ese 5 de Septiembre, cambiaría mi vida, para siempre, estaba jugando, si, jugaba, a un juego parecido a Habbo, pero, sin ser Habbo. Bueno, explico un poco, para quien no sepa que sea Habbo, es un juego virtual, supongo que todo el mundo sabe que son los Sims, pues algo parecido. En el juego hay salas, que crean las personas que juegan.
Estaba con una amiga, que había echo allí, y me dijo de ir a una sala, una sala, como otra cualquiera, pero cualquiera diría, que no era tan normal, como yo esperaba, en ella estaba sentado el chico mas perfecto del mundo. Era una sala muy trabajada, era una especie de bosque, limitado a los muebles que había para formar las salas en aquel humilde juego.
Nos sentamos los 3, y comenzamos a hablar, riendo, contándonos cosas, y con una cierta confianza.
Mi amiga, que por cierto se llama Ariadna, me dejó sola, con aquel chico, que por cierto se llama Ale, bueno Alejandro, pero se enfada si le llaman por su nombre completo, me dejó sola con aquel ''extraño'', me sentía incómoda, pero poco a poco, hizo que fuera cogiendo confianza, hasta tal punto que llegamos a un acuerdo de cual iba a ser nuestra canción, decidimos una, simple, pero que nos gustara a los dos, y nos decidimos por 7oo kilómetros, de She y Elena.
Poco a poco, no sé lo que tenía pero me iba sintiendo cómoda, a gusto con él.
No se me pasa decir esta pregunta que me hizo: -¿Tienes novio?. Tenía que decirle la verdad, ¿no? Pues la verdad es que sí, tenía novio. Algo, que era un inconveniente, pero aún así, no lo iba a dejar, no conocía a este chico lo suficiente como para dejar al chico que había sido mi novio hasta ahora. Él intentó convencerme, pero no lo consiguió, por lo menos, en ese momento. Él no tenía novia, era un chico soltero, y sin compromisos. ¿Qué mas pedir? Que viviera aquí, en Madrid, cerca mía. Pero lamentablemente eso no podía ser, tenía que vivir a kilómetros, para no poder vernos, no poder abrazarnos... Pese a eso seguíamos imaginando historias, que sabíamos que nunca iban a ocurrir. Aún recuerdo una... La mas especial para mí. La historia, que aún espero que se cumpla. Irnos, de todo, huir, juntos, de la mano, cantando nuestra canción, ese sueño... Es especial, aún recuerdo, que me dijo que cantaba mal, pero pese a eso, yo quería cantar juntos, yo quería, que ese sueño, que apenas era un sueño, se cumpliera. Pero me parecía que iba ser imposible... No paraba de pensar ''puta distancia''.
Recuerdo que mi hermano, me llamó para cenar. Pensé ''¿Ya?'' Llevaba mucho tiempo hablando con él, pero ese tiempo se había echo muy corto, entonces, llegó la hora de la despedida, esa despedida, que por un principio, solo era eso, pero poco a poco, era algo especial. Y pensar que esa noche... Iba a cambiar todo. Mi vida.
Llegué a la mesa para cenar, con una sonrisa inmensa, después de que se hubiera despedido con ese hermoso ''te quiero'' y eso de ''te espero''. Era increíble.
Mi hermano me preguntó: ''¿Qué te pasa fea?'', a lo que yo contesté, ''ya sabes... mis cosas''.
No paraba de pensar en aquel chico, que tanto misterio me causaba, solo pensaba en terminar de cenar y volver con él.

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